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STEAM FUTURE ACADEMY

Nosotros

Todo comenzó casi como un juego. Un padre había montado unos años antes clases particulares de programación para sus hijos y cuando se quiso dar cuenta, aquello era una empresa en condiciones que organizaba actividades extraescolares y campamentos tecnológicos. Fuimos uno de los pioneros. En poco tiempo nos convertimos en los líderes del sector en España, con más de un centenar de colegios clientes y con franquicias repartidas por gran parte de todo el país.

Cuando estábamos empezando y contábamos a los colegios eso de que un niño podía programar y que además ¡era algo importante para su educación!… nos miraban con cara de incomprensión y con una pizca de incredulidad.

Eran otros tiempos. Al poco, fueron los colegios los que nos dieron a nosotros la sorpresa. De repente, empezaron a aparecer las peticiones de colegios que querían nuestra ayuda para incorporar la Programación en sus clases. Ya no les bastaba con una extraescolar. Ahora querían impartir Programación con sus propios profesores, como material curricular o transversalmente en Matemáticas.

Habíamos pasado del escepticismo inicial a una conversión entusiasta. ¡Incluso algunas administraciones públicas habían convertido la asignatura de Robótica y Programación en una asignatura obligatoria!

En esa nueva situación los colegios nos pedían formación para sus profesores. Pero, ¿de verdad podíamos formar en un puñado de horas a un profesor para que impartiera una materia compleja como la Robótica y la Programación? ¿Cuántas horas harían falta para que dominara la materia? ¿Y cuánto tiempo necesitaría para preparar las clases y los materiales docentes? ¿De verdad servían de algo esos cursillos que nos pedían?

La solución que de verdad necesitaban los colegios era un material de aula que pudiera seguirse en las clases y que hiciera más fácil la vida del profesor.

¿Sería posible que esos materiales hicieran las clases interesantes y amenas para los chicos? ¿Podríamos utilizar el trabajo en grupo, la tutoría entre iguales y los trabajos por proyectos?

¿Podríamos trabajar tecnologías punteras como ArduinoDomóticaInternet de las Cosas, TCP/IPNetworkingAPPs o Bases de datos?

¿Seríamos capaces de que los niños aprendieran Matemáticas o Ciencias a la vez que aprenden a programar?

¿Y podríamos llevar la Programación a niños de Educación Infantil?

Es más, ¿podríamos llevar la Programación desde Educación Infantil hasta Bachillerato?

Y lo más importante, ¿podríamos hacerlo de una manera FÁCIL Y CÓMODA PARA PROFESORES QUE NO SEAN EXPERTOS EN PROGRAMACIÓN Y TECNOLOGÍA?

Aceptamos el reto. Y nació STEAM FUTURE ACADEMY.


MISIÓN – VISIÓN – VALORES

Misión - Visión - Valores

Una misión para dejar huella

Robótica en todos los colegios del mundo, desde los cuatro a los diecisiete años. Ese es nuestro objetivo.

Crear productos educactivos que faciliten a cualquier colegio impartir Robótica, Programación y las asignaturas STEAM.

Y lograr que los niños desarrollen y aprovechen todo su potencial en esas áreas.

Visión

Hace algún tiempo, antes de iniciar el curso escolar, me levanté por la noche y me encontré con mi hijo. Estaba entusiasmado. Justo hacía unos minutos había conseguido hacer funcionar una Inteligencia Artificial (IA) de “recomendaciones” parecida a las de Netflix. Una IA de esas que según las películas que ha visto una persona le recomienda otras películas distintas. Amazon tiene algo parecido con los libros. Lo interesante es que en aquel momento mi hijo tenía sólo 16 años. Y aquello no había sido un episodio aislado. Los veranos anteriores se había entretenido con proyectos de Domótica o haciendo un dron DIY.

¿La clave? Mi hijo se ha formado en Tecnología desde los 8 años. Y lo ha hecho siguiendo un plan, un verdadero itinerario a lo largo de los años.

Pero, ¿podría un colegio normal y corriente hacer algo parecido? ¿Podrían hacerlo TODOS los colegios? ¿Podrían TODOS los niños de un país acceder a una formación similar? No sólo es posible. Es lo que va a pasar. Y va a pasar en pocos años. Inexorablemente.

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Hace no tanto, en la España de la postguerra, todavía uno de cada cuatro españoles no sabía leer y escribir y los objetivos en la enseñanza de las matemáticas apenas superaba un manejo somero de las cuatro reglas básicas. Hoy no sólo se da por sentado la alfabetización universal. Damos por sentado el dominio de las reglas básicas y confiamos en que se brinde a todos los alumnos la oportunidad de profundizar en las Matemáticas y en todas las Ciencias hasta niveles antes impensables. Pero, si un alumno de Bachillerato puede hacer integrales o matrices o calcular órbitas. ¿Por qué motivo no podemos pensar que pueda llegar a hacer un programa con Java o un proyecto domótico? Es más, me atrevería a decir que es mucho más sencillo lo segundo que lo primero.

Los proyectos tecnológicos, a diferencia de otras materias curriculares, son intrínsecamente atractivos para los alumnos. Son más prácticos y más divertidos. Así que probablemente sea más sencillo llevar a un chaval a un nivel de excelencia en Tecnología que, pongamos por caso, enseñarle a hacer integrales. Además, el componente práctico da a la enseñanza de la tecnología un punto retador, de aprendizaje por ensayo y error, que no tienen otras materias más teóricas. Aprender Tecnología es retador y motivador.

Además, en poco tiempo será más sencillo que un profesor enseñe Tecnología. Más incluso que enseñar conceptos avanzados de Física o Matemáticas.

El presente es un momento de indeterminación metodológica. Venimos de un pasado en el que los profesores daban clase sobre la base de sus conocimientos personales y con un libro de texto. Pero el futuro es otro. En el futuro los niños podrán interactuar directamente con los soportes para formación. Los materiales educativos y técnicos cada vez serán más accesibles. La fuente de educación no será sólo el profesor. Será el mismo sistema, los mismos materiales. Los alumnos interactuarán con una comunidad educativa y con materiales expertos de una forma ni siquiera imaginable antes del año 2.000. La labor de los profesores ya no será la de un experto en habilidades técnicas. Más bien será la de conductor de los niños a través itinerarios por un entorno educativo creado por expertos especializados en cada una de las áreas. Enseñar Tecnología será más fácil para los profesores por que no tendrán que ser expertos en el área. La clave será el acceso a los materiales de aula adecuados.

Así que en ese nuevo paradigma los alumnos estarán más interesados por las asignaturas tecnológicas y el acceso a la información y el material educativo impartir la materia será más sencillo. Pero es que además las familias presionarán para que los colegios avancen en la educación tecnológica.

Si lo pensamos… ¿Qué sería más relevante para la formación de nuestros propios hijos en el siglo XXI que la formación tecnológica? ¿No es uno de los puntos más importantes que se nos pueden ocurrir? Y no es sólo aprender a programar.

También tengo una hija. También ha recibido formación tecnológica desde pequeña. En su caso no tiene ninguna intención de dedicarse a la programación. Sin embargo para ella la educación tecnológica también es una gran ventaja. La Tecnología no es sólo STEM (Ciencia, Ingeniería, Matemáticas), también es STEAM (Arte) y TIC (Información y Comunicación). Mi hija ha notado esa ventaja en el colegio y espero que la note en la vida. En el colegio su dominio de la Tecnología se ha notado. Y mucho. En las presentaciones. En el uso de la información. La diferencia con muchos de sus compañeros se han notado muchísimo y es que esas son las habilidades que se darán por supuestas en el profesional del siglo XXI. Además, aprender a programar es sin duda una forma extraordinaria de entrenar la Lógica y la Inteligencia. Sin duda, mi hija también puede estar muy satisfecha de su rendimiento escolar y sus notas. Y lo que también es muy importante, ha disfrutado mucho en el proceso de aprender Tecnología.
¿Hay algún padre dispuesto a renunciar a algo así para para sus hijos?

Pero también hay que verlo desde el punto de vista de los colegios como instituciones educativas. Y es que a los colegios no les queda más remedio que adentrarse rápidamente por ese camino. Si no lo hacen por si mismos serán los otros colegios los que les obligarán. Algunos lo verán como una oportunidad y avanzarán como pioneros. El resto, sencillamente, no podrán quedarse atrás.

La combinación de estos factores hará que, en poco tiempo, los colegios incorporen el aprendizaje tecnológico como un eje vertebrador. Comenzarán en Educación Infantil. Diseñarán un plan de estudios acumulativo, adaptado a cada edad. Y buscarán la excelencia tecnológica para los niños más mayores. Y no lo hará algún colegio suelto, serán todos.

En ese futuro lo normal será que muchos chicos de 16 años hagan proyectos de Inteligencia Artificial por su cuenta. En el futuro la educación tecnológica de los niños será un derecho irrenunciable como hoy lo es la alfabetización y las Matemáticas básicas.


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Nuestro objetivo es formar a niños y jóvenes en programación y pensamiento computacional, dotándolos de habilidades tecnológicas que les sirvan como herramientas de futuro. Si te apasionan la tecnología y la enseñanza innovadora puedes tener un sitio en nuestro equipo. Envíanos tu currículum y háblanos de tu formación y experiencia.


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